Las esperadísimas vacaciones están a la vuelta de la esquina, así que nosotras ya estamos contando los días para irnos a la playa y poder disfrutar todo el día en traje de baño el delicioso olor a brisa marina, el feeling de la arena entre los dedos de los pies y la sensación del sol tostándonos la piel, donde nuestra única preocupación es el color de bronceado que obtendremos.

¿Te estarás preguntando por que estamos tan obsesionadas? Verás, después de tantos días pasándolos en la playa, podemos asegurar que este lugar tiene una magia especial, hace que las personas estén de mejor humor, más relajadas y hasta que sonrían con mayor frecuencia. Además, teniendo el mar a un lado se ve la vida desde otra perspectiva, uno se vuelve más optimistas, alegre y hasta más extrovertido.

Te compartimos el porqué de nuestra adicción:

1. Frena el estrés

Ir a la playa es alejarse de la ciudad, dejando de lado las preocupaciones, pendientes e inquietudes del día a día. Es como poner pausa a la rutina diaria.

2. Puestas de sol

El momento cuando se va a ocultar el sol, es de nuestros favoritos. Hoy en día es la inspiración que buscan muchos artistas, pintores y fotógrafos. ¡No te los pierdas!

3. Actividades de día y de noche

Nunca nos aburrimos, verás no solo se trata de disfrutar el día… acuéstate de noche en la arena, escucha el oleaje del mar y ve el cielo sobre ti lleno de estrellas para entender de qué te hablamos. También otra de nuestras actividades favoritas nocturnas es la convivencia en las famosas fogatas con amigos y familia.

4. La simpleza es la clave

Es uno de los pocos lugares donde básicamente los únicos requisitos para pasarla bien es un traje de baño y la compañía adecuada.

¿Por qué no pasamos más tiempo en la playa y disfrutamos de todos los privilegios que nos da?